- David Chávez -
MI TESTIMONIO
Antes de conocer a Cristo, sentía que mi vida estaba llena de vacíos, dudas y búsquedas sin dirección. Aunque tenía metas y logros, algo en mi interior seguía inquieto. Fue en medio de esa necesidad que escuché el mensaje del evangelio y entendí que Jesús me amaba tal como era, pero no quería dejarme igual. Al reconocer mis errores, arrepentirme y aceptar a Cristo como mi Salvador, experimenté una paz que nunca antes había sentido. Desde ese día, mi vida ha cambiado: ahora tengo propósito, esperanza y una nueva manera de ver el mundo. No soy perfecto, pero camino cada día confiando en Dios y en Su gracia.